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¿Qué es Healthy Streets?

Creemos que todas las personas tienen derecho a entornos urbanos que les permitan mantenerse saludables. Creamos y compartimos herramientas para ayudar a las personas a comprender cómo sus calles pueden ser lugares más saludables.

Los indicadores de Healthy Streets

Todas las herramientas de Healthy Streets miden los 10 indicadores de Healthy Streets. Estos indicadores describen los elementos esenciales que las personas necesitan de su entorno para mantenerse saludables. Necesitamos experimentarlos todos en cada calle del mundo.

Las calles deben ser lugares acogedores para que todas las personas puedan caminar, pasar el tiempo e interactuar con otras personas.

Esto es necesario para que nos mantengamos sanos y sanas gracias a la actividad física y la interacción social. También es lo que da vida a los lugares y mantiene fuertes a las comunidades. La mejor forma de saber si estamos diseñando bien nuestras calles es comprobar si toda la comunidad, especialmente los niños y las niñas, las personas mayores y las personas con discapacidad, disfrutan utilizando este espacio.

Nuestras calles deben ser fáciles de cruzar para todas las personas.Esto es importante porque las personas quieren llegar a su destino de forma directa y rápida. Cuando cruzar o desplazarse resulta difícil, pueden sentirse frustradas y desistir de realizar el trayecto.Este fenómeno se conoce como «efecto barrera» y tiene consecuencias reales para nuestra salud, nuestras comunidades y la actividad económica. No se debe únicamente a las barreras físicas o a la falta de cruces seguros, sino también al tráfico que circula a gran velocidad.

La sombra y el refugio pueden adoptar muchas formas - como árboles, toldos o columnatas - y son esenciales para que todas las personas puedan utilizar la calle, independientemente de las condiciones meteorológicas. Cuando hace sol, necesitamos protección frente a la radiación solar directa; cuando hace calor, algunas personas tienen mayores dificultades para mantener una temperatura corporal segura; y cuando llueve o sopla viento fuerte, resulta útil contar con un lugar donde resguardarse.Para que nuestras calles sean inclusivas, acogedoras y cómodas para caminar, desplazarse en bicicleta y pasar tiempo en ellas durante todo el año, debemos prestar especial atención a la provisión de sombra y refugio.

Para algunas personas, es esencial poder parar y descansar con regularidad para poder utilizar las calles a pie o en bicicleta, ya que les resulta difícil desplazarse de forma activa por largas distancias.

Por lo tanto, los asientos o bancos son esenciales para crear entornos que sean inclusivos para todas las personas, además de ser importantes para hacer de las calles lugares acogedores donde pasar el rato.

El ruido del tráfico vial afecta nuestra salud y bienestar de muchas maneras; además, hace que las calles sean estresantes para las personas que viven y trabajan en ellas, así como para quienes caminan y andan en bicicleta por ellas.

Reducir el ruido del tráfico vial crea un entorno en el que las personas están dispuestas a pasar tiempo e interactuar.

Todas las personas necesitamos incorporar actividad física regular a nuestra vida cotidiana. Una de las formas más eficaces de hacerlo es caminar o desplazarnos en bicicleta en los trayectos cortos, o combinar estos modos con el transporte público en los viajes más largos.Las personas elegirán caminar o desplazarse en bicicleta cuando estas sean las opciones más cómodas y atractivas. Para ello, caminar, usar la bicicleta y viajar en transporte público deben resultar más prácticos, agradables y convenientes que utilizar un automóvil particular.

Sentirse a salvo es una necesidad básica que no siempre resulta fácil de garantizar. El tránsito motorizado puede hacer que las personas se sientan inseguras al caminar o desplazarse en bicicleta, especialmente cuando quienes conducen circulan a demasiada velocidad o no dejan suficiente espacio, tiempo o atención. Por ello, es fundamental gestionar la velocidad y el comportamiento al volante para que caminar y desplazarse en bicicleta sean opciones seguras. Las personas también necesitan sentirse protegidas frente a comportamientos antisociales, atención no deseada, violencia e intimidación. El alumbrado, el diseño de las calles, la presencia de personas en los edificios y comercios que dan a la calle - los llamados «ojos en la calle» - y la presencia de otras personas en el espacio público pueden contribuir a reforzar la sensación de seguridad.

Los entornos de las calles deben ser visualmente atractivos para las personas que caminan y andan en bicicleta; deben ofrecer razones para que la gente los utilice: tiendas y servicios locales, oportunidades para interactuar con el arte, la naturaleza y otras personas.

El entorno de la calle puede generarnos ansiedad o incomodidad cuando está sucio o hay demasiado ruido, cuando lo percibimos como inseguro, cuando no disponemos de suficiente espacio, cuando no sabemos con claridad por dónde ir o cuando nos resulta difícil llegar a nuestro destino.    Todos estos factores influyen en que las calles sean espacios acogedores y agradables para caminar, desplazarse en bicicleta y pasar tiempo.

La calidad del aire tiene un impacto en la salud de todas las personas, pero afecta especialmente a algunas de las personas más vulnerables y desfavorecidas de la comunidad: los niños y niñas y las personas que ya tienen problemas de salud.

Reducir la contaminación del aire nos beneficia a todas las personas y ayuda a reducir las desigualdades injustas en materia de salud.

Nuestra oferta

En Healthy Streets apoyamos a personas de todo el mundo para que sus calles sean más saludables. Proporcionamos herramientas, capacitación y apoyo a personas que realizan todo tipo de actividades, incluyendo ingenieros, planificadores, responsables políticos, promotores inmobiliarios, organizaciones de defensa y educadores.

Si quieres saber más sobre el enfoque de Healthy Streets, probar otras herramientas, y ver qué tenemos para ofrecer , visita healthystreets.com.